Algunas ideas sobre los MOOCs

El término MOOC (Massive Online Open Course) está muy presente últimamente en todas las charlas y debates educativos.Es lo que los anglo-hablantes llaman  una buzzword. ¿Y qué significa este concepto?. Básicamente una buzzword es una palabra de moda que tiene gran impacto y repercusión y que, si las pones es una conversación, denota que eres casi un experto en el asunto.

Antes que nada me gustaría ir a los principios básicos de los MOOC, relacionados fuertemente con el conectivismo (fuente Wikipedia):

  • Gran interacción y retroalimentación entre los diferentes participantes, revisión por parejas, colaboración etc..
  • Retroalimentación automática mediante tareas, exámenes y cuestionarios online.
  • Agregación y mezcla de los distintos contenidos creados en contraposición con los cursos tradicionales donde el contenido está preparado de antemano.

Simplificando un poco, la idea es que el aprendizaje es un MOOC es individual, porque cada uno lleva su ritmo y su orden, es colectivo porque es el propio grupo de alumnos motivados el que logra un aprendizaje efectivo en base a la colaboración y abierto porque suelen ser cursos gratuitos y que,en muchos de los casos, carecen de fecha de inicio y de finalización

El caso es que “no es oro todo lo que reluce ni todo el que anda errante está perdido”. Los MOOC, como todo en esta vida, tienen su cosas negativas y sus cosas positivas. Si me permiten pasaré a ellas.Y entiendan que es siempre desde mi punto de vista, como profesional docente y como alumno de MOOC (siempre siempre tiene muchísimo valor la opinión de los alumnos).

Cosas que no me gustan:

  • El papel del profesor queda bastante difuminado. Los que me conocéis ya sabéis que no soy partidario del profesor tradicional pero en los MOOC, con cursos de miles de alumnos el papel muchas veces se limita a crear contenidos y a dar alguna que otra pauta. Evidentemente es inviable atender a miles de alumnos. Y de esta manera se pierde todo el valor, que sea de la forma que sea, pueda aportar el profesor. No me refiero a las transmisión de los contenidos, si no a la guía, a las recomendaciones, los proyectos propuestos etc, etc…
  • En muchos casos, aunque la idea sea buena, tienen mucho de negocio y marketing. Buscan en muchos casos preservar el prestigio de la institución que lo ofrece y vender materiales de clase. Esto, en sí mismo, no es malo pero me surge la pregunta de si el adjetivo Open no es mera decoración. ¿No se conseguiría lo mismo liberando esos materiales y usando luego una comunidad abierta de Google+?. Supongo que sí, pero en este caso las instituciones no podrían almacenar y recopilar datos e información de esta ingente cantidad de usuarios.
  • El abandono es muy grande, precisamente por la aparente desorganización y porque, como en toda comunidad online o red social, al final son muy pocos los que realmente participan, lo que puede dejar dudas y situaciones sin resolver. No tienes asegurada una respuesta.Lo siento es así, no todo el mundo colabora y no todo el mundo que colabora puede aclarar todas las dudas.
  • Tengo mis serias dudas de que sean válidos para todo tipo de públicos. Si las personas tienen un fuerte interés en la temática,  son tIC-competentes, saben como aprender colaborando y, a la vez, son muy capaces de autoformarse es posible que sean efectivos. Pero no nos engañemos, no todo el mundo reúne estas características.
  • No todos los profesores que hacen MOOCs son profesores de Stanford o Harvard (por poner un ejemplo paradigmático). Créanme hay MOOCs muy malos  por el mundo, tanto por su diseño instruccional como por sus materiales.

Y cosas que sí me gustan:

  • Te permiten acceder a conocimientos y compañeros interesado en lo mismo a los que de otra forma será muy difícil de acceder.
  • Te facilita el acceso a docentes de gran calidad y a los materiales que puedan haber creado (aunque sea en pequeñas dosis)

Ahí queda dicho. Acabaré con una pregunta ¿Y si le quitamos la M de Massive y lo dejamos en OOC con más participación del profesor?